Se trata de Simon Bramhall, de 53 años, quien fue condenado a un año de trabajos sociales y una multa de 10.000 libras (11.200 euros, 13.600 dólares) tras haberse declarado culpable.
Este viernes un cirujano británico fue condenado a realizar trabajos sociales por grabar sus iniciales en los hígados de dos pacientes durante unos trasplantes.
Un tribunal de Birmingham (centro de Inglaterra) condenó a Simon Bramhall, de 53 años, a un año de trabajos sociales y una multa de 10.000 libras (11.200 euros, 13.600 dólares) tras haberse declarado culpable de dos cargos de agresiones, aunque rechazó otros dos por haber causado daños físicos a sus víctimas. "Las dos (operaciones) fueron largas y difíciles. Admito que en esas dos ocasiones estaba usted cansado y nervioso y que eso pudo afectar a su juicio", le dijo el juez al acusado en la lectura de la sentencia.
Sin embargo, añadió, "lo que hizo usted fue un abuso de poder y una traición a la confianza que sus pacientes depositaron en usted". El caso de este médico que estampó "SB" en los órganos no tiene precedente legal, dijo la fiscalía. Bramhall grabó las iniciales con un láser de gas argón coagulador, que se usa en las operaciones para evitar hemorragias, y lo hizo en presencia de sus colegas. Una de sus víctimas tuvo que volver a ser operada tiempo después y los cirujanos encontraron las iniciales, explicó la prensa británica.
"Sus acciones marcando los hígados de aquellos pacientes, de modo totalmente innecesario, fueron actos deliberados y conscientes", denunció Elizabeth Reid, de la fiscalía. "Esos ataques estuvieron mal, no solamente desde un punto de vista ético sino también penal", añadió.
Fuente: El Intransigente (Argentina)
viernes, 8 de junio de 2018
jueves, 7 de junio de 2018
El "insoportable olor" de un pasajero obliga a un avión a aterrizar de emergencia
Un vuelo que iba de Gran Canaria a Ámsterdam debió bajar en Portugal porque varios pasajeros comenzaron a descomponerse y vomitar.
Un Boeing 737 de la compañía holandesa Transavia Airlines que partió del aeropuerto de Gran Canaria rumbo a Ámsterdam el pasado martes por la tarde debió aterrizar en Faro, Portugal, porque el hedor insoportable de un pasajero provocó vómitos y mareos.
“La gente vomitaba, cayó enferma (...) El hedor era gigantesco. El hombre olía fatal. Desde que llegó al pasillo, la gente comenzó a gritar y se puso a buscar pañuelos para taparse la nariz”, comentó uno de los pasajeros del vuelo.
Entonces, ante las numerosas quejas, la tripulación decidiócolocar al pasajero en la parte posterior de la nave, pero no sirvió de mucho: otro pasajero, Piet Van Haut, comentó al diario holandés 'De Telegraaf' que “los pasajeros de las últimas seis filas huyeron hacia adelante; la tripulación roció el avión con perfume, pero el horrible olor no desaparecía”. Tan complicada era la situación, que el sobrecargo de la nave mandó al pasajero a sentarse al inodoro de uno de los baños.
“Escuché a alguien decir que el hedor era peor que el de un cadáver que se había estado descomponiendo durante un mes. Era una situación insostenible”, dijo Van Haut. En tanto otro pasajero declaró al diario Mirror que “fue como si no se hubiera lavado durante varias semanas. Varios pasajeros se descompusieron y vomitaron”.
Luego de intentos infructuosos de solucionar el problema, el capitán decidió hacer una escala en Faro, Portugal. “Señores, habrán notado que algo anda mal con un pasajero. Por razones de privacidad no puedo dar más detalles”, comunicó. Luego de aterrizado, el pasajero fue sacado a la fuerza del avión y trasladado en un bus. “Un equipo de limpieza tuvo que limpiar todo el avión; sólo entonces pudimos continuar el trayecto, y llegamos a Ámsterdam dos horas tarde”, contó otro pasajero.
La compañía confirmó a 'De Telegraaf' que realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Faro el martes por la noche como medida de precaución en relación con un pasajero. Pero debido a la legislación de privacidad, no comentó nada sobre lo que sucedía con ese pasajero.
Fuente: Clarín (Argentina)
Un Boeing 737 de la compañía holandesa Transavia Airlines que partió del aeropuerto de Gran Canaria rumbo a Ámsterdam el pasado martes por la tarde debió aterrizar en Faro, Portugal, porque el hedor insoportable de un pasajero provocó vómitos y mareos.
“La gente vomitaba, cayó enferma (...) El hedor era gigantesco. El hombre olía fatal. Desde que llegó al pasillo, la gente comenzó a gritar y se puso a buscar pañuelos para taparse la nariz”, comentó uno de los pasajeros del vuelo.
Entonces, ante las numerosas quejas, la tripulación decidiócolocar al pasajero en la parte posterior de la nave, pero no sirvió de mucho: otro pasajero, Piet Van Haut, comentó al diario holandés 'De Telegraaf' que “los pasajeros de las últimas seis filas huyeron hacia adelante; la tripulación roció el avión con perfume, pero el horrible olor no desaparecía”. Tan complicada era la situación, que el sobrecargo de la nave mandó al pasajero a sentarse al inodoro de uno de los baños.
“Escuché a alguien decir que el hedor era peor que el de un cadáver que se había estado descomponiendo durante un mes. Era una situación insostenible”, dijo Van Haut. En tanto otro pasajero declaró al diario Mirror que “fue como si no se hubiera lavado durante varias semanas. Varios pasajeros se descompusieron y vomitaron”.
Luego de intentos infructuosos de solucionar el problema, el capitán decidió hacer una escala en Faro, Portugal. “Señores, habrán notado que algo anda mal con un pasajero. Por razones de privacidad no puedo dar más detalles”, comunicó. Luego de aterrizado, el pasajero fue sacado a la fuerza del avión y trasladado en un bus. “Un equipo de limpieza tuvo que limpiar todo el avión; sólo entonces pudimos continuar el trayecto, y llegamos a Ámsterdam dos horas tarde”, contó otro pasajero.
La compañía confirmó a 'De Telegraaf' que realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Faro el martes por la noche como medida de precaución en relación con un pasajero. Pero debido a la legislación de privacidad, no comentó nada sobre lo que sucedía con ese pasajero.
Fuente: Clarín (Argentina)
lunes, 19 de septiembre de 2016
¿Intentaba viajar en el tiempo? Lo multaron por manejar un DeLorean a 88 millas por hora
Nigel Mills, un británico de 55 años y fanático de la película Volver al Futuro (Back to the Future), fue detenido el fin de semana anterior por conducir a exceso de velocidad.
A Mills le apasiona tanto dicha película que se compró un DeLorean por 30 mil dólares, y pocos días después lo encontraron manejando por una calle desierta en la localidad de Essex, Reino Unido, a 140 kilómetros por hora, 88 millas, Sí, la velocidad a la que tiene que llegar el vehículo para viajar en el tiempo.
Cuando la policía lo detuvo por exceso de velocidad el conductor declaró que no estaba tratando de viajar en el tiempo: solamente quería probar la velocidad del auto. Claro Mills, te creemos...
¿Lo mejor de todo? El señor se presentó ante un juez para declarar por su infracción, pero el caso fue desestimado. Los oficiales que lo multaron no fueron a la corte. ¿Casualidad? ¿O algún viajero temporal ayudó al piloto del DeLorean?
Fuente: Elsalvador (El Salvador)
lunes, 11 de julio de 2016
Un hombre muere aplastado por la tumba de su suegra
Un hombre de 74 años murió aplastado por la tumba de su suegra cuando acudía junto a su mujer a adornarla en el cementerio.
Como si de una ironía de la vida se tratara, un hombre de 74 años en Pennsylvania ha perdido la vida en un cementerio después de que se le cayera encima la lápida de su suegra cuando iba a decorarla junto a su mujer.
Los hechos sucedieron el pasado lunes cuando la pareja de ancianos fue a hacer esta tradición que se trata de un ritual para muchas familias del estado y consiste en decorar una lápida antes de la Semana Santa y rezar unas oraciones. Pero la tragedia le vino a este hombre, que fue aplastado por la tumba de su suegra.
El anciano estaba arrodillado junto a la lápida mientras su mujer ataba una cruz por el otro lado cuando cayó encima de él, falleciendo minutos después.
La pareja realizaba varias visitas al cementerio durante el año pero no se esperaban que el deshielo primaveral hiciera que el suelo se ablandara provocando el desliz de algunas tumbas, según relata uno de los cuidadores del cementerio.
Los servicios de emergencia acudieron inmediatamente para levantar la pesada piedra pero nada se pudo hacer por la vida del hombre. Será enterrado a escasos metros del lugar donde murió.
Como si de una ironía de la vida se tratara, un hombre de 74 años en Pennsylvania ha perdido la vida en un cementerio después de que se le cayera encima la lápida de su suegra cuando iba a decorarla junto a su mujer.
Los hechos sucedieron el pasado lunes cuando la pareja de ancianos fue a hacer esta tradición que se trata de un ritual para muchas familias del estado y consiste en decorar una lápida antes de la Semana Santa y rezar unas oraciones. Pero la tragedia le vino a este hombre, que fue aplastado por la tumba de su suegra.
El anciano estaba arrodillado junto a la lápida mientras su mujer ataba una cruz por el otro lado cuando cayó encima de él, falleciendo minutos después.
La pareja realizaba varias visitas al cementerio durante el año pero no se esperaban que el deshielo primaveral hiciera que el suelo se ablandara provocando el desliz de algunas tumbas, según relata uno de los cuidadores del cementerio.
Los servicios de emergencia acudieron inmediatamente para levantar la pesada piedra pero nada se pudo hacer por la vida del hombre. Será enterrado a escasos metros del lugar donde murió.
Fuente: Qué (España)
martes, 31 de mayo de 2016
Le donó un riñón a su jefa y después la despidieron
Un caso para pensar en el riesgo, o no, de la cercanía extrema en las relaciones laborales, donde hay una mezcla de amistad y de deber profesional hacia la empresa
Es preciso describir el caso con la mayor objetividad posible. Jackie Brucia (61) era la jefa de Debbie Stevens (47), madre de dos niños, en una empresa llamada Atlantic Automotive Group, ubicada en Long Island, Nueva York. En 2011 la salud de Brucia pasaba por un mal momento, ya que necesitaba un trasplante de riñón con urgencia para sobrevivir. Necesitaba un donante. Su supervisada, Debbie, se ofreció a donar un riñón y pasó por el quirófano, donde se ejecutó el trasplante.
Tres días después de la operación, su jefa la conminó a que se presentara en su puesto de trabajo, a pesar de que Debbie sufría aún de dolores y problemas estomacales. Por estos motivos, empezó a reincidir en faltas en varias oportunidades, por lo que su jefa, como castigo, la envió a trabajar a una oficina a 75 kilómetros de distancia. Finalmente fue despedida.
A partir de esta situación, Debbie presentó una demanda ante la Comisión de Derechos humanos de Nueva York. Sus reclamos no sólo consisten en recibir una compensación económica por el maltrato, sino en que le devuelva el riñón. Actualmente, Debbie Stevens está desempleada, debiendo sostener un costoso tratamiento por su único riñón, más atención psiquiátrica. El caso irá a los tribunales, si no se llega a un acuerdo previo. Podría decirse, sin moderar esta circunstancia especial, que se trata de una situación frecuente, generalmente perjudicial para le empresa. Es el cruce entre lo personal y lo laboral.
Primera hipótesis. Debbie ofrece donar uno de sus órganos para asegurarse ciertos privilegios y seguridad laboral. De hecho, en una entrevista concedida a la Daily Mail, reconoce que su jefa le había dicho que "los demás iban a pensar que iba a tener un trabajo preferencial por haberle donado un órgano, y que eso no podía ser". Esto da lugar a una segunda hipótesis.
Para eliminar cualquier sospecha de preferencias, Jackie Brucia sobreactúa en su rol de jefa, hasta llegar a extremos escalofriantes. En este caso, está defendiendo su posición en la empresa como líder insobornable, no condicionada por ninguna circunstancia. Suele suceder. Es muy frecuente asociar el liderazgo con la impiedad, lo cual es un error de grandes dimensiones, pero que conserva su tradición. La "virilidad" que se asocia a violencia, como definiría Christophe Dejours. Por ser mujer, Jackie Bruscia estaría cuestionada por su "debilidad de género". La "mano dura" es cuestión de "hombres de verdad" que hay que adoptar para ser reconocida como par.
Tercera hipótesis. Puede que no haya segundas intenciones en Debbie, sino generosidad respecto a quien, quiérase o no, es una compañera de trabajo. La enfermedad era terminal, y no es necesario tener parentesco alguno para ceder un órgano. Altruismo puro, mal reconocido.
Las relaciones contractuales en el trabajo tienen una vía específica, pero cuando se cruzan con otros tipos de vínculos afectivos o no, empieza a titilar una luz amarilla. Las conexiones dentro de las organizaciones, laborales o de cualquier otro tipo, son complejas, con infinidad de variantes.No son fáciles de resolver con recetas o con decisiones intempestivas.Todo este conflicto, que termina yendo a parar a la Justicia, bajo la mirada de cualquiera de las hipótesis, nace de la mezcla entre lo laboral y lo personal. Es por este motivo que hay que ser muy cuidadoso en la incorporación de amigos o parientes que, tarde o temprano - aunque no en todos los casos- pueden generar situaciones difíciles de resolver.
Tres días después de la operación, su jefa la conminó a que se presentara en su puesto de trabajo, a pesar de que Debbie sufría aún de dolores y problemas estomacales. Por estos motivos, empezó a reincidir en faltas en varias oportunidades, por lo que su jefa, como castigo, la envió a trabajar a una oficina a 75 kilómetros de distancia. Finalmente fue despedida.
A partir de esta situación, Debbie presentó una demanda ante la Comisión de Derechos humanos de Nueva York. Sus reclamos no sólo consisten en recibir una compensación económica por el maltrato, sino en que le devuelva el riñón. Actualmente, Debbie Stevens está desempleada, debiendo sostener un costoso tratamiento por su único riñón, más atención psiquiátrica. El caso irá a los tribunales, si no se llega a un acuerdo previo. Podría decirse, sin moderar esta circunstancia especial, que se trata de una situación frecuente, generalmente perjudicial para le empresa. Es el cruce entre lo personal y lo laboral.
Primera hipótesis. Debbie ofrece donar uno de sus órganos para asegurarse ciertos privilegios y seguridad laboral. De hecho, en una entrevista concedida a la Daily Mail, reconoce que su jefa le había dicho que "los demás iban a pensar que iba a tener un trabajo preferencial por haberle donado un órgano, y que eso no podía ser". Esto da lugar a una segunda hipótesis.
Para eliminar cualquier sospecha de preferencias, Jackie Brucia sobreactúa en su rol de jefa, hasta llegar a extremos escalofriantes. En este caso, está defendiendo su posición en la empresa como líder insobornable, no condicionada por ninguna circunstancia. Suele suceder. Es muy frecuente asociar el liderazgo con la impiedad, lo cual es un error de grandes dimensiones, pero que conserva su tradición. La "virilidad" que se asocia a violencia, como definiría Christophe Dejours. Por ser mujer, Jackie Bruscia estaría cuestionada por su "debilidad de género". La "mano dura" es cuestión de "hombres de verdad" que hay que adoptar para ser reconocida como par.
Tercera hipótesis. Puede que no haya segundas intenciones en Debbie, sino generosidad respecto a quien, quiérase o no, es una compañera de trabajo. La enfermedad era terminal, y no es necesario tener parentesco alguno para ceder un órgano. Altruismo puro, mal reconocido.
Las relaciones contractuales en el trabajo tienen una vía específica, pero cuando se cruzan con otros tipos de vínculos afectivos o no, empieza a titilar una luz amarilla. Las conexiones dentro de las organizaciones, laborales o de cualquier otro tipo, son complejas, con infinidad de variantes.No son fáciles de resolver con recetas o con decisiones intempestivas.Todo este conflicto, que termina yendo a parar a la Justicia, bajo la mirada de cualquiera de las hipótesis, nace de la mezcla entre lo laboral y lo personal. Es por este motivo que hay que ser muy cuidadoso en la incorporación de amigos o parientes que, tarde o temprano - aunque no en todos los casos- pueden generar situaciones difíciles de resolver.
Fuente: La Nación (Argentina)
martes, 17 de mayo de 2016
Resolvía una ecuación matemática, una pasajera lo denunció y le pidieron que se bajara del avión
Hombre fue interrogado en un avión mientras resolvía una ejercicios matemáticos. Extraño, ¿cierto?
Resulta que una mujer sentada junto a este tipo le dijo a la tripulación del vuelo que estaba preocupada por la seguridad, después de ver que escribía en una simbología extranjera. Resultó ser una ecuación diferencial.
Guido Menzio, de origen italiano y profesor universitario de economía de Pennsylvania, fue interrogado antes del despegue del vuelo regional de American Airlines desde Filadelfia a Siracusa. La pasajera que informó sobre este profesor, tenía una sensación de malestar antes del despegue y pidió que retirarán del vuelo al matemático.
En algún momento, Menzio se levantó y expresó su preocupación con el piloto y su bienestar y quería saber si estaba bien. Hubo una conversación personal, entre él y el capitán, y rápidamente determinaron que no había ninguna validez sobre sus preocupaciones.
"Nadie fue detenido o interrogado. Esta fue una conversación sobre estas cuestiones. Cada vez que un cliente genera preocupación, hay que tener conversaciones acerca", dijo un representante de la aerolínea. Menzio contó que el piloto parecía avergonzado cuando él le mostró las ecuaciones de las que la mujer había sospechado.
Finalmente despegó más de dos horas después de la hora prevista de salida. La mujer, que decidió bajarse del vuelo, tomó uno por separado más tarde esa noche.
Guido Menzio, de origen italiano y profesor universitario de economía de Pennsylvania, fue interrogado antes del despegue del vuelo regional de American Airlines desde Filadelfia a Siracusa. La pasajera que informó sobre este profesor, tenía una sensación de malestar antes del despegue y pidió que retirarán del vuelo al matemático.
En algún momento, Menzio se levantó y expresó su preocupación con el piloto y su bienestar y quería saber si estaba bien. Hubo una conversación personal, entre él y el capitán, y rápidamente determinaron que no había ninguna validez sobre sus preocupaciones.
"Nadie fue detenido o interrogado. Esta fue una conversación sobre estas cuestiones. Cada vez que un cliente genera preocupación, hay que tener conversaciones acerca", dijo un representante de la aerolínea. Menzio contó que el piloto parecía avergonzado cuando él le mostró las ecuaciones de las que la mujer había sospechado.
Finalmente despegó más de dos horas después de la hora prevista de salida. La mujer, que decidió bajarse del vuelo, tomó uno por separado más tarde esa noche.
Fuente: Canal 9 (Argentina)
lunes, 7 de marzo de 2016
Una discusión sobre Messi y Cristiano terminó con un degollado
Locura por Messi. La pelea entre dos amigos nigerianos que debatían en la India sobre quién es el mejor del mundo tuvo un final trágico.
Hace poco más de un mes la imagen del niño afgano con una bolsa convertida en camiseta argentina con el número 10 y el nombre de Messi en la espalda conmovió al mundo. Y también al propio Leo, quien se ocupó de hacerle llegar sus camisetas a ese chico. Pero esta vez, la locura por el mejor del mundo terminó con una tragedia.
Dos amigos nigerianos festejaban este domingo el cumpleaños de uno de ellos cuando comenzó una acalorada discusión acerca de quien era, para ellos, el mejor jugador del mundo. Mientras Obbina, de 34 años, defendía a Cristiano Ronaldo, Nwabu, de 24, lo hacía con Messi. La discusión se fue de los parámetros normales cuando Obbina le tiró un vaso a Nwabu, quien lo esquivó y con un pedazo de vidrio del vaso destrozado contra una pared, degolló a su amigo.
Los otros invitados no podían creer lo que veían y rapidamente llamaron a la Policía, que cuando llegó ya encontró a Obbina sin vida y junto a él, a su amigo Nwaba, quien no opuso resistencia cuando fue arrestado.
Fuente: Clarín (Argentina)
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